¿Por qué es importante dormir bien?

Lo hemos escuchado muchas veces, pero quizá no sepamos realmente por qué es importante dormir bien. Es por ello que nos gustaría aprovechar estas siguientes líneas para hablar un poco más en profundidad de este tema. ¿Te apetece acompañarnos? ¡Comenzamos!

Lo primero de todo que hay que tener muy claro es que dormir es una necesidad fisiológica para los seres humanos, como lo son comer o respirar. Es, por tanto, algo vital para todos nosotros.

Pero también hay que tener presente que nuestra sociedad actual es urbana. Este hecho provoca que nuestros días respondan a horarios que nos impiden descansar como deberíamos. No nos movemos por nuestro despertador vital, sino por el que tenemos en la mesita de noche para levantarnos todas las mañanas.

¿No dormir bien tiene efectos nocivos para nuestra salud?

La respuesta es sí, de manera contundente e innegable. Estas consecuencias pueden ser físicas, como cansancio o falta de energía, pero también pueden alcanzar un nivel psicológico. En casos extremos, los efectos nocivos de la falta de sueño o de no dormir bien pueden derivar en trastornos de ansiedad o depresión.

Desde un punto de vista conductual, la falta de sueño provoca irritabilidad, poca paciencia, falta de tolerancia, estrés, frustración… Es importante no relativizar estos problemas, ya que pueden resultar frustrantes para la persona.

A nivel psicológico, no dormir bien también tiene efectos negativos muy profundos, con el riesgo que estos inconvenientes se puedan cronificar y que terminar formando trastornos de ansiedad, depresión, trastornos psicóticos o neuróticos.

En nuestra experiencia, este hecho no puede ni debe tomarse como una broma. Dormir bien es básico para sobrevivir. Sin dormir, tendríamos muchísima más facilidad de tener situaciones problemáticas que derivaran en accidentes, como por ejemplo cuando circulamos en nuestros vehículos.

¿Es importante que los niños duerman bien?

Si en el caso de los adultos resulta vital para nuestra supervivencia, en niños pequeños y bebés resulta casi innegociable. La falta de sueño puede provocar falta de memoria y de concentración. No hay que olvidar que los niños están todo el día aprendiendo cosas del mundo en el que viven.

Los niños de uno o dos años duermen casi el 70 del día. Con privación de sueño, podrían sufrir daños neurológicos importantes, ya que no serían capaces de retener lo que aprenden.

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar