Participación de la psicóloga Ángela Gual en “La Noche” de la COPE. Madres Asesinas.

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Participación de la psicóloga Ángela Gual en el análisis del perfil psicológico de los mayores criminales de la historia, en el Programa “La Noche” de la COPE, de la mano de Adolfo Arjona, en el cual narran, a través de diferentes especialistas, interesantísimos casos de criminales, que sacudieron al mundo.

 

Es muy difícil entender qué le está pasando por la cabeza a una madre o a un padre, cuando asesinan a sus hijos.  Soy consciente de que resulta muy polémico, pero existen multitud de estudios que avalan este comportamiento no como antinatural sino todo lo contrario, y  esta afirmación merece de una explicación.

 

En la naturaleza, los animales que no pueden alimentar  o proteger a sus cachorros, la mayoría de veces optan por abandonarlos, o directamente por matarlos. También los asesinan los padres, cuando representan una amenaza o un obstáculo a la hora de satisfacer sus propias necesidades, como la cópula,  como en el caso de los grandes felinos.

Se trata de una selección natural en la que escogen a los cachorros más fuertes y se deshacen del resto, que ponen en peligro la supervivencia de la prole más apta, o cuando su mera existencia hace peligrar la supervivencia de toda la manada o de la perpetuación de la especie.

Otro fenómeno de la naturaleza es hacer prescindir a las hembras de la menstruación, es decir, de la capacidad de procrear, en periodos de carestía, es decir, de escasez inminente de comida que pueda asegurar la supervivencia de madre e hijo. En nuestra sociedad este fenómeno se ve reflejado en trastornos mentales como la anorexia, en donde el hipotálamo hace la misma interpretación de falta de recursos alimenticios y las priva de la fecundidad.

En el caso de nuestra asesina, me gustaría hablar de una extensa investigación que realizó el psiquiatra forense Philip J. Resnick, experto en filicidios,  que clasificó 5 motivos para matar a un hijo:

Psicosis, en este caso hablaríamos de un trastorno mental caracterizado por una desconexión con la realidad que le empuja al asesinato del niño. Accidental, que como su nombre dice, es fruto de un accidente no intencionado. Hijos no deseados, aquí tendríamos a la figura del psicópata, que considera a sus hijos un obstáculo en su camino, por lo cual decide deshacerse de ellos. Por venganza conyugal, cuando el progenitor mata a los hijos para vengarse del otro progenitor, en este caso habría que valorar si se trata de una acción provocada por la rabia desatada del momento, es decir una falta de control de impulsos con consecuencias catastróficas, o fruto de un psicópata sádico, y por último, el psiquiatra cataloga el filicidio por Altruismo. Este se da cuando el progenitor considera que es la mejor opción para sus hijos. Esta aseveración puede estar basada en algo real, cómo el hecho de que el hijo por ejemplo tuviera una dolorosa enfermedad terminal, o basada en interpretaciones subjetivas como considerar que el ambiente es tan aversivo que el hijo no tendría posibilidades de sobrevivir, o por preceder al suicidio del progenitor, el cual consideraría injusto abandonar al hijo para que se enfrentara al mundo sin sus cuidados…

Se conocen casos de filicidio por Altruismo a lo largo de todas las épocas, y sin ir más lejos, existe extensa documentación sobre este tipo de comportamientos desesperados en los campos de concentración Nacis durante la Segunda Guerra Mundial.

Una interpretación que podría casar con nuestro expediente, es que Elvira Cruz vivía desde que nació, por así decirlo, en una situación de precariedad y sufrimiento desbordante que fue sosteniendo a lo largo de su vida, hasta que en un momento dado, no pudo más y consideró los crímenes como la mejor manera de acabar con el sufrimiento de todos. Era una mujer sin recursos, no solo económicos sino también cognitivos o de manejo social, que le llevaron a la desesperación de sus actos por no poder darles de comer. Los crímenes fueron cometidos sin saña, sin violencia y de forma rápida. Sin hacer sufrir a los niños, y después trató de suicidarse. Sus alegaciones decían que se arrepentía y que no soportaba más los llantos desesperados de sus hijos pidiéndole comer. Una decisión oscura para ver, al menos desde sus ojos, cierta luz.

 

Ángela Gual.

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