Cuando la pupila es el espejo del alma.

¿Conoces el Efecto “Pupila dilatada”?

 

El Dr. EckardHess demostró que si se muestran a un sujeto fotografías idénticas de una persona en la que la única variable modificada es el tamaño de la pupila, la percepción del deseo cambia a favor de la foto de la persona que tiene las pupilas más dilatadas.

 

¿Sabías que las pupilas contraídas reflejan una mayor predisposición al ataque? Cuando nos sentimos irritados, molestos o cerrados a la experiencia, nuestras pupilas se contraen, puesto que no están interesadas en recibir mayor información ante lo que acontece a nuestro al rededor.

 

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De lo contrario, cuando lo que tenemos delante es objeto de nuestro deseo, cuando estamos interesados en ello, estuporosos, con la atención focalizada en lo que estamos observando (y ya no digo mirando sino observando atentamente) nuestro cerebro manda un mensaje a los sentidos para que se abran, profundicen en cada sensación percibida, y nuestras pupilas se dilatan hasta su envergadura máxima para poder captar los más ínfimos detalles.

 

La ciencia nos nutre de esta información tras décadas de investigación empírica, lo curioso es que las personas, (y no os digo nada de los animales, mucho más conectados con sus sentidos) percibamos de forma innata una reacción de interés mutuo por las personas que muestran interés por nosotros, es decir, nos atraen más las personas con pupilas dilatadas, porque de alguna manera, sentimos que podemos atraerles en mayor medida. Es un elemento de comunicación genética que subliminalmente y sin conocimiento técnico previo, percibimos de forma natural y nos ayuda a adaptarnos más al medio, a relacionarnos y a comunicarnos. Este fenómeno se denomina Sincronización- Sintonización Interactiva y muestra cómo, cuando se siente placer, las pupilas se dilatan, y al mismo tiempo, se es más deseable, lo que induce al otro el deseo de tener la misma sensación: Una persona que experimenta placer, da placer.

Se trata de un valor de predisposición a la “invitación” que cognitivamente desconocemos de forma consciente pero que está ahí desde hace milenios. Está envuelta en todo un conjunto de expresiones comunicativas como por ejemplo, el acompañamiento de una interacción química de sudoración que produce un olor personal en relación al estado de ánimo, que a su vez provoca una atracción, o como la expresión corporal, el espacio interpersonal o la suntuosidad de movimientos.

Dibujo

 “Tu mirada dice tanto, que tus pupilas no se dilatan, se delatan”.

Realmente nos enamoramos por azar? La casualidad nos une? El destino se ha confabulado para hacernos coincidir? Cada vez me surgen más dudas al respecto… o cada vez menos…

Así que ya lo sabéis. Una mirada no es solo una mirada, es un mundo de magia y expresión oculta. Manteneros alerta y con los ojos bien abiertos. Nunca se sabe lo que nos puede estar esperando detrás de esos luceros. No olvidemos nunca que ser, es ser percibido.

 

Ángela Gual