¿Qué puede hacer el SEXO por mi? Incentivos para ser más “golosos”.

 

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Multitud de estudios nos recuerdan de forma continuada todos los beneficios que el sexo puede llegar a generar en nuestro cuerpo, mente y alma. En este artículo vamos a tratar de resumirlos y también de buscar estrategias para mantener un buen ritmo sexual.

El orgasmo y el cuerpo:
– La ESC (Sociedad Española de Cardiología) asegura que al experimentar un orgasmo, la tensión arterial baja, se libera adrenalina, oxitocina y endorfinas, entre otras hormonas, y que éstas producen una vasodilatación que permite una mejor circulación y un menor riesgo de enfermedades coronarias así como Infartos. De hecho, una investigación del American Journal of Cardiology revela que los hombres que tienen sexo 2 veces por semana tienen un 50% menos de probabilidades de sufrir un infarto.
– Además, los orgasmos también actúan como analgésico, por el efecto sedante de todas esas hormonas liberadas en el torrente sangúineo.
– De la misma manera, cada vez más estudios señalan a la relación que tiene el orgasmo con la reducción de incidencia en el cáncer de próstata.
– La piel y el cabello se ven más brillantes, suaves y sedosos, todo ello culpa de los estrógenos, en mujeres y de las hormonas estradiol y dehidroepiandrosterona, en ambos sexos.
– Favorece la quema de calorías y el ejercicio aeróbico.
– El sistema inmunológico se refuerza a golpe de placer.

 

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El orgasmo y la psique:
– Disminuye el estrés gracias otra vez a la maravillosa hormona oxitocina y a las endorfinas liberadas en el proceso. Aumenta directamente nuestra calidad de vida.
– Favorece el sueño y mejora su calidad.
– Favorece la conexión entre los amantes. Mayor intimidad, y más flujo de comunicación no verbal, que expresa sensaciones de estima, de atención, de deseabilidad y en muchos casos, de compromiso, de afianzamiento y de pertenencia. Muchos estudios reafirman que la estabilidad de las parejas se mejora con unos hábitos sexuales regulares y sanos.
– También mejora la complicidad, así como la generosidad, comprensión y tolerancia. Recordemos que el buen sexo nunca es en una dirección sino que complacer y ser complacido se convierte en la culminación del placer, que muchas veces ya no es solo físico sino que también conlleva gratificación personal y satisfacción por el resultado “del equipo”, lo cual enriquece el ego y la autoestima.
– No nos olvidemos de que nos encontramos en una situación de vulnerabilidad relacionada con las expectativas y con la aceptación propia, por lo que el acto sexual también puede ser un momento perfecto para aceptarse a uno mismo y sentirse a gusto con su cuerpo. A través de la práctica del sexo, se muestran las habilidades amatorias y sociales que refuerzan el autoconcepto, la sensación de capacidad y de seguridad en uno mismo.

En definitiva, que las personas sexualmente activas tienden a ejercitarse más y a comer mejor, a cuidarse por dentro y por fuera, a acicalarse y a cuidar su imagen.

Quien disfruta del sexo sabe que para practicarlo hay que gustar a los demás, por lo que supone una motivación extra en nuestros cuidados personales y de imagen.

 

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¿Qué cosas puedo hacer para tener una buena salud sexual?

– Una erección seductora está siempre relacionada con un buen flujo sanguíneo y por lo tanto, una buena irrigación desde el cerebro hasta el pene. En mujeres ocurre lo mismo. El clítoris es una especie de pene invertido que tenemos dentro de la piel, de unos 7cm de largo, cuyo vértice final es el clítoris. Se llena de sangre igual que el pene y cuando esto ocurre, aumenta nuestra sensibilidad hasta límites realmente placenteros. Si esta irrigación no se puede dar, la sensación no puede palparse. Una buena alimentación, cierta actividad física, un buen peso y una vida sin demasiado ajetreo (no se si es pedir demasiado 😉 harán que tu circulación sea envidiable, y en consiguiente, tus orgasmos también.

– El tabaco, la obesidad, el alcohol y el sedentarismo aumentan las placas de ateroma en las arterias y por lo tanto, disminuyen el flujo sanguíneo. Por lo tanto, no consumir en exceso será la clave para tener un buen rendimiento sexual.

– El estrés es sin duda, una de las causas más comunes de disfunción eréctil. No solo por la falta de deseo que genera a medio plazo sino por que también aumenta la presión arterial y el ritmo cardiaco, lo cual afecta al desempeño sexual. ¿Mi consejo? Solo tenemos una vida así que a disfrutarla a tope.

– Las expectativas, el miedo al fracaso y a “no dar la talla” también suponen la primera causa de impotencia y de patología eréctil por causa psicológica, que por cierto, la engloba un porcentaje altísimo de los casos. La ansiedad por ejecución, los problemas de pareja, la inseguridad producida por un episodio aislado… todo ello puede hacernos caer en un círculo vicioso del que hay que salir tan pronto entremos. ¿Cómo? Acude a un especialista si ves que no consigues por ti mismo superar el bache. Salir de ello con velocidad y eficacia te permitirá seguir disfrutando del sexo y sobre todo de tu autoestima y de tu pareja si es el caso.

– En cuanto a mujeres, los problemas deseo, de excitación, dolor a la penetración o espasmos vaginales son igual de tratables. Primero se detecta si el problema es físico o emocional y en función de ello, los especialistas más adecuados guían en la experiencia de la recuperación.

 

Ángela Gual.